Personas tóxicas. - Las Alas de Samotracia
1366
post-template-default,single,single-post,postid-1366,single-format-standard,woocommerce-no-js,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-content-sidebar-responsive,columns-4,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-16.7,qode-theme-las alas de samotracia,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.2,vc_responsive

Personas tóxicas.

 

Dicen: “Aprendió tanto de sus errores que cuando tropezaba, en lugar de caer, volaba.”
Y es que, una aprende a retomar el vuelo, sin cargas innecesarias cuando se
ha dado cuenta, que alejarse de ciertas personas te devuelve la salud mental y
emocional que muchas veces no conseguimos alcanzar, a pesar de dejarnos
llevar por el Reiki, por la meditación o por los largos paseos de playa. ¿Te has
preguntado cuanto posponemos las despedidas que son necesarias? Recién
cumplidos mis 35 veranos ya no tengo tiempo para dramas de personas que no
tienen nada más que hacer, que buscan conflictos y problemas.

Hace años, muchos, yo era de esas que tenían que descargar lo que pensaba
o sentía porque solía quemarme por dentro. Y me llenaba de negatividad con
esas personas que continuamente me minaban la energía. Pero con el paso
del tiempo una ha aprendido a ser SELECTIVA en sus batallas. Porque tener
paz es infinitamente mejor, muchas veces, que quedarte con la razón.
A veces nos empeñamos en descubrir quien la tiene. O quien es el malo.

A quien cargar mas peso y mas responsabilidad…. Soltar todo lo que pensamos
por la boca o exprimir situaciones al límite, hasta que todo estalla. Y con el
paso del tiempo me he dado cuenta, que según bajo qué circunstancias, a
veces es mejor tener paz que tener razón. Le damos el poder de perturbarnos
a muchas personas. Demasiadas. Cuando sólo las que nos quieren bien y nos
conocen bien deberían de tener la capacidad de lastimarnos….

El resto no
debería tener poder sobre nosotros.

Se acabó perder el tiempo con causas perdidas. Adiós verborrea de palabras
sin sentido. Ahora, dejo espacio. Dejo tiempo y me alejo. Y me alejo de todo
aquello, que con el tiempo veo que me resta. Porque hay personas que viven
cabreadas con el mundo. Que viven en una continua guerra e inconformismo.
Y yo ya no tengo tiempo para todas esas chorradas que mas que importarme,
me dan risa. ¿Sabes toda la negatividad que esas personas dejan, como un
goteo constante, en tu día a día?

Incluso hay proyectos y cosas que no
terminan de salirte porque esas personas están cerca.
No pierdas tu tiempo con esas personas. Aléjalas sin conflictos, en silencio.
Dejando de llamar, de estar disponible, de escribir… De estar siempre ahí.
A veces no vemos esa toxicidad hasta que estamos muy muy cerca. Me ocurrió
en la época de los 20 con la que consideré una de mis mejores amigas desde
la universidad.

Y en el momento que más la necesitaba me falló. Y siempre te
preguntas si fue siempre así, o si las circunstancias terminan pudriendo a las personas.

Y creo que es el tiempo. El tiempo puede echar a perder las mejores
relaciones y el tiempo tiene esa capacidad de descubrirnos a esas personas
que viven dentro de otras personas. Duele mucho asumir y aceptar que esa
persona no era lo que tu creías, pero (como me dijeron hace unas semanas)
cuando te quitas la venda y ves, YA NO PUEDES DEJAR DE VER.

Y a mi me ocurrió eso. Lloré mucho, muchísimo.

Porque no entendía como una
persona que yo considera como mi hermana, me estaba fallando en el
momento que más la necesitaba. Y dolió tanto tanto que no lo asumía. Y tardé
mucho en darme cuenta de que era un persona llena de veneno y que mi
amiga ya no estaba en ella.
No lo quería ver. Y aceptar menos.

Tanto que no conseguía calmar esa rabia y
esa decepción con nada. Creo que una traición en una amistad puede dolerte
(muchísimo más) que con una pareja.
Por ello muchas veces te preguntas, ¿en qué momento empezó a pudrirse y no
me di cuenta? O he sido tan buena y tan tonta que ha sido siempre así y yo no
he sabido verlo…

Sigo sin respuestas a día de hoy y han pasado 7 años de aquello. Desde
entonces, si me restas. Lo siento pero ya no tengo tiempo, lo agoté en
creencias de venganza, en impotencias, en rabias, y ahora que tengo paz y
que se lo que cuesta conseguirla, solo la pongo en (des)equilibrio por mis
personas importantes.

Que a veces, sucede pero eso ya está a otro nivel de
importancia.

Alicia
elhechodevivirdejasecuelas@gmail.com
No hay comentarios

Publicar comentario