La vida. Sus cartas. Y luego nosotros.  - Las Alas de Samotracia
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La vida. Sus cartas. Y luego nosotros. 

¿Te suena esa fuerza que te entra de repente por el cuerpo cuando consigues algo? Qué sensación. ¡¡Qué escalofríos!! Que para tus adentros piensas “Por esto merece la pena luchar”. Y es que la palabra lucha es muy jodida. Porque tú puedes pasarte toda tu vida luchando y no llegar a conseguir nada de lo que te habías propuesto. He conocido mucha gente buena y luchadora que ha soportado una vida llena de baches y muy dura. Que merecía muchas cosas buenas que nunca jamás le llegaron. Que injusto. PERO también conozco a más de dos y tres ave fénix, que resurgieron de sus cenizas y se mantuvieron en pie contra todo pronóstico hasta que llegó su momento. Porque tú nunca sabes cuando va a llegar. Sólo puedes avanzar a ciegas. Por épocas muy malas, tropezando, levantándote, apostando una y otra vez. Encontrándote con personas buenas, con otras que te la juegan. Que piensas tantas veces en tirar la toalla como en no abandonar. 

Porque la palabra lucha también debería ir acompañada de la palabra suerte. Si. Así de relativo. Aquello de estar en el momento adecuado y en el lugar idóneo. Y tu vida gira, en un golpe de suerte. Y entonces, obtienes todas esas recompensas por las que siempre has luchado, por las que no has dormido, por las que has llorado tanto y te has desesperado, por los madrugones, los ataques de ansiedad, el miedo, por las cosas que has hipotecado, por todo lo que has peleado contra esos que no creyeron en ti y te abandonaron a mitad camino…. Hipotecamos nuestra vida por nuestros sueños. Hipotecamos nuestro tiempo. Pero si no es por ellos, ¿por qué merecería la pena luchar? Si no es por conseguir aquello que siempre has anhelado. Aquello que siempre has querido ser o tener. ¿Hay algo que merezca más la pena que luchar por ti mismo? Luchas por ti. Por tu futuro. Por tu trabajo. Tu tesis. Tu carrera. Tu negocio. Tu idea. Tu sueño. Tu proyecto. Tus hijos. Tu familia. Yo lo llamo futuro. Y cada uno lucha por lo que le da la gana pero esa LUCHA (elige bien) es la que marcará el por qué. Porque es el motor que te va a levantar en cada día. Es el motivo. Es la voluntad. Será la luz dentro del caos. Esa es la verdadera fuerza bruta. Que te hace creer. Que te hace luchar y levantarte cada día para seguir logrando todo lo que te propones. Esa fuerza interior para reírte de los problemas y de los lunes. De los días malos. De los días en que trabajas tanto que no puedes ni mirar el reloj. De los viajes solitarios lejos de casa. 
Intenta crecer cada día. Intenta reinventarte cada día. Manten tu espítiru fuerte y libre de personas tóxicas y momentos que sólo querrán minar-te. ¡¡Mantente fuerte!! Que no sabes lo cerca cerca que estás de tu FELICIDAD.

 
Que bonita eres ilusión. Me haces creer que todo es posible. Quédate un ratito más, por favor…. 

Llegó el tiempo de los soñadores. 

Alicia
elhechodevivirdejasecuelas@gmail.com
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