Espacios Vacios - Las Alas de Samotracia
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Espacios Vacios

Los pasos son sencillos. Te sientas. Tiras de la cinta aislante y la caja de abre. Va una detrás de otra y empiezas a sentir vuelcos en el estómago y toda tu vida, todo ese tiempo que dejaste atrás, vuelve a ti. A mí. ¿En que momento comenzamos a tener miedo? ¿En qué momento nos decidimos a guardar cosas por si algún día.. y ese día no llegó nunca? En pleno proceso, dilatado forzosamente, de mudanza. La habitación patas arriba y mi cabeza también, pero de salud. De vida. Cosa rara en mí. Caracterizada yo siempre por mis emociones y mis “me dejo llevar y me arrastra la melancolía.” He de reconocer que me está costando muy poco arrancar hojas de antiguas libretas y romper esas cartas que jamás llegué a entregar. Si las personas supiéramos. Podemos hacer nuestra vida, trabajar, estudiar, dedicarte a ti y a los tuyos y que en algún lugar puede existir una persona que no deja de pensar en nosotros. Que nos lleva en el corazón y piensa a cada instante ¿dónde estará? Es curioso lo que puede cambiar una idea según desde qué perspectiva se mire y mas sorprendente comprobar, pasados los años, que las cosas no sólo tenían tu punto de vista, sino que cada personita tiene el suyo y que a veces no podemos ni llegar a imaginar como lo vive, lo ve o lo siente. Porque las personas nos pasamos media vida disimulando, intentando parecer distantes y fuertes. No diciendo cosas que pensamos o sentimos, sobretodo que sentimos, por el miedo a como sonará en voz alta y delante de esos ojos. Por el miedo a una respuesta que siempre tenemos en mente, delante de la esperanza. Somos Así. Hemos crecido con la coraza de no decir ciertas verdades porque no nos gustan como suenan, porque no sabemos que repercusión tendrán. Al final todas esas cosas mueren con nosotros y muchas de ellas jamás se ponen sobre la mesa. Jamás se saben y asi jamás se juzgarán.

Y si… ¿Lo hubiéramos hecho justo al contrario? Lo sencillo que sería poder tener una bola de cristal en tu cuarto y poder ver tu situación, desde tú perspectiva y desde la perspectiva de la otra persona. ¿Cómo se puede valorar bien una situación si sólo conocemos bien una parte? Cuánta información nos hemos perdido todo este tiempo!!! ¿Cómo sabemos que decir o cómo actuar si solo conocemos un trocito? El nuestro.

Es una pena esas escrituras que no leí al oído. Esas cartas que no terminé de sacar de mi guantera, por qué quién sabe. Es bonito saber, al fin y al cabo, que mientras que tú haces tu vida, puede existir una persona que escriba sobre como sería la vuestra. Cómo el dicho ese que siempre dicen y todo el mundo conoce de “Nunca dejes de sonreír porque no sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa”. Cuantas cosas hemos cerrado SIN darlas a conocer. No escribiré hoy de las que seguirán vivas. Que cierto es y que ciertos, millones y reales fueron esos amores que murieron en la oscuridad.

/\·

Alicia
elhechodevivirdejasecuelas@gmail.com
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