De cómo un recuerdo hunde un momento... - Las Alas de Samotracia
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De cómo un recuerdo hunde un momento…

¿Por qué de pequeños no nos enseñaron que en un futuro habrían cosas que deberíamos olvidar? Algo así cómo: “ey! esto omitelo en el futuro eh! NO HA PASADO! Es lo mejor, porque después solo traerá problemas”.

¿Por qué?

No vivo de recuerdos, ellos viven de mí! Se aprovechan de mis momentos bajos, de mis letras sin sentido y mis canciones aleatorias y de golpe aparecen. Frágil. ¿Eso es vivir del pasao? NO! Eso es sobrevivir, porque aquí estoy! Embarcada en un proyecto increíble y sacando mi vida hacia adelante! No es vivir de recuerdos es aprender a convivir con ellos!!! Lo chungo es que no podemos diferenciar y guardar en una cajita los aromas buenos y las melodías que traen fortaleza y ganas de lucha de aquellas temidas bandas sonoras que marcaron momentos de la vida y que rompen cada vez que aparecen. Que no quieres cerrar lo ojos porque sabes que los tienen empapados. Que brillan.  Y que se te llenará la cara de lágrimas y toda la gente que conduce a tu lado en la autovía lo verá. Porque eso es otra, cuándo algo así nos pasa, cuándo nos hundimos por un momento y sentimos ese pinchazo en el pecho buscando todavía ese Porqué, pensamos! pensamos! que todo el mundo nos mira! Que vergüenza que estoy llorando como una gilipollas y todos los coches se van a dar cuenta.

El ser humano es así, como si el resto del mundo no tuviera sus recuerdos, sus momentos de bajón y no viajara a mi lado secando sus propias lágrimas al tiempo que sujeta sus gafas de sol mientras resbalan por su nariz.

El ser humano nos engaña. Nos han vendido que hay que ser fuerte pero no se han parado a explicarnos el CÓMO HAY QUE SERLO y CUÁNDO DEBIMOS SERLO PARA QUE ESTO NO DOLIERA. Cuándo teníamos la cabeza vacía, llena de esperanza y sin fragilidades, llena de ilusiones y deseos, cuándo aún éramos valientes y no nos habían fracturado en dos y todavía no habíamos perdido esa parte de nosotros que se marchó una de aquellas noches en vela y jamás volvió.

Recuerdos en el fondo de un cajón.

Alicia
elhechodevivirdejasecuelas@gmail.com
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